Publicado el 18 Junio de 2020

Signos y síntomas de ansiedad en tu hijo, que no siempre implican un trastorno ansioso

Guía de contenido

Muchos síntomas indican ansiedad, sin embargo, presentarlos no significa que tu hijo o hija tiene un trastorno de ansiedad. 

Es importante prestar atención a qué tan frecuente se presentan estos signos, la severidad de los síntomas y el período de tiempo en que se dan. Se agrupan según el impacto que tienen en las emociones y fisiología del niño, comportamiento y pensamiento. 

Para que ganes tiempo en la detección de estos síntomas, aquí te presento un listado de ellos:

Emocionales y Físicos

Es común que los síntomas de ansiedad sean físicos dados los cambios que ocurren en el cuerpo cuando la respuesta “pelea o huye” del cerebro está activada, por ejemplo: 

  • Dolor de pecho, 
  • dolor de estómago, 
  • náuseas o mareos, 
  • sentirse “separado” de ti mismo, 
  • dolores de cabeza, 
  • cansancio, 
  • taquicardia, 
  • respiración rápida (hiperventilar), 
  • sudoración excesiva, 
  • llanto excesivo por problemas pequeños, 
  • nerviosismo, y más.

Conductuales

  • No participar en clases, 
  • tener miedo a hablar o levantar la mano, 
  • miedo excesivo a cometer errores, 
  • querer ser “perfecto” en apariencia y desempeño escolar, 
  • rechazar inyecciones o visitas al dentista, 
  • rechazo a salir con otros niños o conocer gente nueva por temores sociales, 
  • no dormir solos o negarse a ir a pijamadas, 
  • rechazar ir al colegio por muchas razones, a participar en deportes, baile u otras actividades, 
  • evitar riesgos y cosas nuevas, 
  • evitar situaciones que les preocupan o temen.

Pensamiento

Preocuparse y pensar demasiado es un signo de ansiedad, especialmente cuando  estas preocupaciones “controlan” la mente, y cuando parecen irracionales para el resto de las personas. Ejemplos: 

  • Me va a ir mal en la prueba, 
  • me voy a equivocar, 
  • mi mamá se olvidó de venirme a buscar, 
  • mi profesor me va a gritar y se van a reír de mi,
  • ese perro me va a morder, 
  • me podría enfermar en el colegio, 
  • mi mamá o papá podrían morir.

Dependencia

Los niños ansiosos buscan seguridad, alguien en quien confiar y que les asegure que todo estará bien. Esta dependencia es parte del baile de la ansiedad. Ejemplos: 

  • Pedir ayuda en tareas que pueden hacer solos, 
  • no irse a dormir sin un adulto de confianza cerca, 
  • ver el lado negativo o peligroso de las cosas, 
  • preguntar “¿seguro que me vendrás a buscar?”, 
  • pedir a los padres que hablen con el profesor en vez de hacerlo ellos mismos, 
  • no salir de casa por mucho rato o no salir, 
  • querer ir a todos lados acompañado, 
  • buscar que le aseguren que todo estará bien, 
  • hablar mucho de sus preocupaciones y temores.

Exceso o extremo

Los niños ansiosos pueden ver situaciones pequeñas como grandes problemas, por ejemplo: 

  • Temer a la oscuridad, a los perros, a estar solo, a las pruebas; 
  • esperar el peor escenario, 
  • llegar a conclusiones extremas desde información vaga, 
  • tener dificultades para dormir debido a preocupaciones excesivas, 
  • catastrofizar situaciones.

Funcionamiento

Es común que quieran evitar la fuente de ansiedad y no salir de su zona de confort, pero un niño o niña con ansiedad no necesita esperar a sentirse perfectamente calmado para hacer lo importante y funcionar bien. 

Pueden aprender a bajar el volumen de la ansiedad y seguir su camino. Ejemplos de cómo se ve alterado su funcionamiento: 

  • Prefiere ver a otros en vez de intentarlo, 
  • no quiere ir al colegio, 
  • va seguido a la enfermería del colegio, 
  • le cuesta concentrarse y estar quieto o hacer las tareas, 
  • le cuesta hacer sus deberes sin llorar, rabietas o que se lo recuerden constantemente,
  • no duerme o se alimenta lo suficiente, 
  • se aísla, etc.

¡OJO! Estas listas de síntomas no son exhaustivas y no permiten diagnosticar un trastorno de ansiedad. Esta delicada tarea la debe realizar un profesional de la salud estudiando el caso a caso en profundidad.

Si después de leer esto, tienes más sospechas de que tu hijo o hija es ansioso/a, estás un paso más cerca de ayudarlo/a y conseguir la ayuda necesaria para manejarla. 

Esta información fue obtenida del libro Anxious Kids: How children can turn their anxiety into resilience, de Michael Grose y Dr. Jodi Richardson (2019), traducido y adaptado por mí.

Trabajemos tu ansiedad social

En un proceso acotado podrás alcanzar la tranquilidad y seguridad en ti misma, aún cuando sientes que ya lo has intentado todo y que no naciste sociable ni valiente